| Aloe vera |
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Última Actualización: 06-06-2009 |
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ADVERTENCIAS: La información en cuanto a usos, dosis y propiedades puede acarrear problemas y/o efectos secundarios si una persona no tiene conocimientos suficientes para interpretarla, por lo que cualquier persona que decida auto-tratarse debería consultar antes con un médico cualificado.
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| Aloe vera |
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| Aloe vera, Aloe de las Barbados, Pita zabila, Zabida, Zabira, Zadiba savila, Sábila, Zábila, Penca de Sabila, Aloés, Erva-babosa, Babosa, Azebre vegetal, àloe, Séver, Atzavara vera, Belarrmintza, Lu Hui |
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Reino: Plantae Subreino: Tracheobionta División: Magnoliophyta Clase: Liliopsida Orden: Asparagales Familia: Aloaceae Género: Aloe Especie: A. vera
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Las especies del género de los áloes son casi siempre leñosas, pero con las hojas grandes y carnudas, son perennes, de un color verde más o menos intenso. Las hojas llegan a alcanzar el número de hasta 30 hojas , dispuestas en grandes rosetones y con una espina recia en su extremo, armadas de otras espinas marginales más pequeñas. El crecimento de la planta llega a oscilar entre 2 y 3 metros de altura, aunque raramente hasta 6 metros. Echan uno o diversos bohordos axilares que rematan en hermosos ramilletes. Las flores son tubulosas, porque las seis piezas que forman la cubierta floral se sueldan todas entre sí en un tubo, las más veces recto, y en otros casos algo encorvado y aun bilabiado. Estas flores suelen tener color rojizo, anaranjado o amarillento. Los estambres son también seis, con largos filamentos que arrancan del fondo de la flor, debajo del pistilo. El fruto es una cápsula de paredes inconsistentes. |
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Se crían, en número de cerca de 200 especies, en las laderas soleadas, principalmente en lugares desérticos y a menudo en lugares rocosos o pedregosos. |
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Es originaria de África Oriental y Meridional. En la mayor parte de África, en Madagascar y en algunos puntos de Asia. Abundan, sobre todo, en la región del Cabo de Buena Esperanza. En las provincias del litoral de la Península Ibérica crecen sin cultivo diversas especies de este género. |
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El cultivo de áloe tiene que efectuarse siempre en un terreno fácil de drenar, tanto si se hace directamente sobre el suelo, como si se planta en macetas, dado que se trata de una planta procedente de climas semidesiérticos, Pero en cualquier caso, es importante no amontonarlo y disponerlo en una maceta con un diámetro de, al menos, la mitad de la longitud de sus hojas. El PH del suelo o de la arena ha de ser ligeramente ácido, ya que un terreno demasiado alcalino ( por ejemplo, con un PH 8) irá en detrimento del crecimiento de la planta. Las regiones más adecuadas para el cultivo del áloe son aquellas que disponen de un clima cálido o templado, aunque con agua suficiente como para no obligar a la planta a recurrir a sus reservas naturales de agua. Para un buen desarrollo de la planta, se aconseja protegerla de las rachas de viento que pueden romper su tallo. El áloe soporta muy bien las elevadas temperaturas del verano, aunque es posible que éstas retrasen un poco su crecimiento, si se trata de una constante. La temperatura ideal para el desarrrollo de la planta oscila ente los 20 y los 25º C, y es preferible evitar los cambios climáticos bruscos entre el día y la noche. El siembro de la planta es aconsejable que sea dentro del ciclo vital de la planta esta en aumento, esto sucede en primavera entre los meses de marzo y abril; y en otoño, de septiembre a octubre. La siembra se efectua con preferencia a partir de acodos, cuando estos tienen de 20 a 25 centímetros de longitud. Una vez plantados deben regarse poco y repetir el riego al cabo de 15 o 20 días. La mejor norma a seguir en cuanto al riego es: poca cantidad de agua y riegos frecuentes. Es aconsejable fertilizar la planta mensualmente, excepto en los meses de invierno, que es el momento de descanso de la misma. El áloe florece una o dos veces al año, pero es preciso que cortemos las flores por que pueden producir formaciones de plantas híbridas, como consecuencia de la polinización de otras especies, produciendo bajas calidades y cualidades de las propiedades terapéuticas de la áloe. |
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Las hojas de áloe están listas para ser procesadas cuando pesan unos 700 gramos, miden unos 60 centímetros de largo y 10 centímetros de ancho en la base y su grosor es aproximadamente de 2,5 a 3,75 centímetros. Una vez cosechado, el áloe se procesa casi de inmediato, el mismo día de la recogida, sobre todo en verano, ya que el calor podría influir de forma negativa en el mantenimiento de las sustancias beneficiosas. Fileteado a mano: cortar con un cuchillo a partir de, aproximadamente 2,5 centímetros desde la base de la hoja, también se corta el extremo superior y las partes laterales donde están las espinas. Después de limpiar las hojas, se trocean en pequeñas porciones y se trituran; quedando como resultado un gel estabilizado que se puede destinar al consumo, tratar como ingrediente de otros preparados o filtrar para retirar completamente los restos de la pulpa, dependiendo del tipo de producto que se quiera conseguir. El jugo filtrado se suele emplear para la preparación de bebidas tonificantes y para los productos cosméticos. Polvo seco: el jugo del áloe vera líquido dentro de una matriz utilizando temperaturas muy elevadas. Trocear y secar: secar al sol las hojas troceadas y guardarlas en un frasco de cristal. Jugo de áloe: es la pasta que se obtiene macerando o rallando las hojas completas de la planta, incluida la piel, la pulpa y las espinas. Pulpa de áloe: del mismo modo que el jugo, aunque en este caso hemos de dejarlo macerar. Una vez cortadas la hojas, eliminaremos la savia amarillenta que se encuentra entre la piel y la pulpa, porque es corrosiva y amarga y de efectos purgantes. La pasta obtenida se reposa hasta que desaparezca la espuma. Para conservarla mezclarla con conservantes y en un frasco opaco a al a luz. Zumo de áloe: se obtiene filtrando la pulpa del áloe y se puede mezclar con zumos de otras frutas. Ácibar de áloe: escogemos las hojas más grandes de la planta y efectuaremos un corte transversal y las colgaremos para escurrir el líquido amarillento un día. El líquido se recoge en un recipiente de barro o cerámica para evitar la contaminación por metales, y se pone al calor del sol para que se seque y quede concentrado en una especie de terrón similar al barro por su textura y color. También podemos triturar las hojas, pasar por un colador los restos sólidos y envasarlo.
Polvo de áloe: se hace con los residuos sólidos que sobran al preparar la pulpa de áloe, o directamente con las hojas, siguiendo los pasos de preparación de pulpa. Estos residuos se dejan secar al sol, o bien se secan al horno, a temperatura suave. Después se muelen hasta obtener un polvo de aspecto arenoso.
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Es mejor que guardemos los preparados en un recipiente oscuro y cerrado herméticamente, que impida que, tanto la luz como el oxígeno, penetren en su interior. Algunos preparados admiten que se añadan conservantes que prolongan su vida útil. |
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Aminoácidos: lisina, treonina, valina, metionina, leucina, isoleucina, arginina, fenilalanina o triptofano.
Antraquinonas: aloína, isobarbaloína, antraceno, emodina de áloe, éster de ácido cinámico, barbaloína, antranol, ácido aloético, aceites etéreos, resistanoles, ácido crisofánico.
Enzimas: amilasa, catalasa, alinasa, oxidasa, lipasa.
Lignina y saponinas: Sustancias celulósicas y glicósidos.
Minerales: calcio, magnesio, sodio, cobre, hierro, manganeso, potasio, cinc, cromo, germanio.
Azúcares: monosacáridos y polisacáricos como la glucosa, la fructosa, acemanano o el glucomanano.
Vitaminas: betacaroteno, B1, B2, B3, B6, B12, E, C, ácido fólico, colina.
Agua: contien un 99,5% de agua y un 0,5% de componentes sólidos. |
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Acidez de estómago
Alergias
Envejecimiento
Artritis y reumatismo
Asma
Cabello: caída del cabellos, acondicionador, hidratante y suavizante
Cicatrización de heridas
Coagulante
Colesterol
Diente: enjuagues, fortalecedor de encías, caries
Dolor
Quemaduras
Hidratante
Hipertensión
Manchas
Piel
Protección contra los rayos U.V.A.
Psoriasis
Seborrea
Sistema inmunitario
Tónico y reconstituyente
Torceduras y esguinces
Úlceras bucales
Varicela
Regeneración de células
Analgésico, calmante y antiinflamatorio
Desinfectante
Estimulante y regeneradora
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Uno de los componentes de la áloe, llamado aloína, tiene efectos purgantes y es desaconsejable para algunos usos internos. Un exceso de aloína en nuestro organismo puede provocar diarreas y la pérdida de la flora intestinal a largo plazo. Se desaconseja el uso de esta sustancia durante el embarazo y la menstruación, pues la aloína puede provocar contracciones musculares uterianas. Para tratamientos largos por vía interna, es conveniente, después de cada mes de ingestión de pulpa, que se suspenda el tratamiento durante una semana para dejar que el organismo asimile los efectos de la planta. Cuando preparemos cualquier remedio con varias plantas, hemos de tener en cuenta que el áloe no es compatible con el nogal ni con la tormentilla. |
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La palabra áloe proviene del vocablo hebreo alloeh y significa sustancia amarga y brillante, mientras que la palabra vera tiene su origen en latín y quiere decir verdad. Los beneficios de la áloe vera como planta medicinal y curativa se remonta a las civilizaciones antiguas. La primera mención se recoge en el Libro de los Remedios del “papiro Ebers”( un tratado médico egipcio del siglo XV a. de C.). Tanto los curanderos, como los sacerdotes y las reinas Nefertiti y Cleopatra utilizaron el áloe en tratamientos médicos, cosméticos y de carácter espiritual, y la hacían llamar “la planta de la inmortalidad”.
En la civilización Persa llamaban la áloe vera “lirio del desierto”, su uso se destinaba
en forma de acíbar.
La primera comercialización del extracto la llevaron a cabo los árabes y extendieron su uso en polvo; A partir de los árabes, los fenicios, mediante el comercio, extendieron la planta y dieron a conocer su uso terapéutico por todo el imperio grecorromano y los países asiáticos, de los cuales tiene la procedencia biológica.
El médico Dioscórides (41-68 d. de C.) le dedica, un lugar de preferencia en su obra “De Materia Médica”, donde resaltaba las propiedades medicianales de la áloe, también discriminaba sobre la procedencia de la misma, la cual afirmaba encontrarse en África y no Asia, como afirmaba Teofrasto.
Durante el siglo XV el áloe fue descubierto por los jesuitas españoles, personas cultas y con grandes conocimientos de medicina, que habían leído textos griegos y romanos en donde estaban reflejados los usos de la misma en las antiguas civilizaciones. Establecieron cultivos para luego transplantar la planta en las colonias de América y África.
El uso de la áloe fue continuado y extendido durante los sucesivos decadas, hasta que a partir de los siglos XVIII y XIX fue en decadencia, en gran parte, debido a su cultivo, ya que, en los países sin con climas cálidos, en los que crecía de forma abundante y sin necesidad de grandes cuidados, se continuaba emplenado para curar una amplia variedad de enfermedades, mientras que en el norte de Europa y América, donde el cultivo era más difícil, su uso disminuyó hasta casi desaparecer, dejando paso a la medicina moderna y al desarrollo de la farmacia de síntesis.
A partir del siglo XX se reprenden las investigaciones para tratar quemaduras provinentes de los rayos X. Un dato de relevancia histórica aparece a finales de la segunda guerra mundial, donde las patologías de los habitantes de Hiroshima y Nagasaki que sufrieron la explosión nuclear y que, tratados con áloe vera, evolucionaron de forma más favorable que los tratados de forma convencional. Este hecho fue decisivo para despertar el interés de la comunidad científica, que inició nuevos estudios.
A partir de los setenta se logró un método para estabilizar el gel de áloe vera de forma que se pudieran preservar todas sus propiedades como gel fresco. A partir de entonces, se hizo posible su comercialización y volvió a utilizarse en todos los países que lo habían mantenido en el olvido, sobretodo en España, donde durante años había sido considerada de especial interés por su medicina popular, especialmente en la ribera Mediterránea y en Islas Canarias.
Hoy en día, la utilización de áloe goza de una gran popularidad en todo el mundo y está en constante evolución en cuanto aplicaciones y virtudes. |
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